“Hackers” cuando escuchas esa palabra es fácil que se te venga a
la mente pensar en un delincuente, un personaje virtual que roba tu información
más íntima sin más ni más y lamentablemente de la forma más fría te decimos que
es así. Ahora imagina que esta misma persona puede
acceder a los sistemas de gobierno de tu país y robar información clasificada
para fines terroristas, es escalofriante pensarlo pero hoy en día sucede y con
mucha más frecuencia de la que pudieses imaginar. Una amenaza física requiere
una acción inmediata a diferencia de las amenazas cibernéticas que son
difíciles de identificar y sus efectos pueden ser de
mayor alcance individual, de organización o gobierno.
Cuando se lee mucho sobre el terrorismo electrónico y
la intrusión de los hackers se observa un patrón predominante en cada caso y es
la intencionalidad de la búsqueda de reconocimiento por parte del perpetuador y
la situación de las organizaciones al tener una seguridad tecnológica
escasa. No se puede desconocer que la globalización ha dirigido a
las organizaciones a ser cada vez más dependientes de las tecnologías de
información porque simplifican sus operaciones, atendiendo mayor cantidad de
clientes y a un menor costo directamente asociado a mayor rentabilidad.
Con el avance tecnológico y los nuevos mercados se ha hecho mucho
más común el uso del internet y herramientas de comercio electrónico o de
intercambio de información empresarial, dando un campo de acción amplio a estas
personas con vasto conocimiento en sistemas y que a través de
vulnerar los accesos restringidos a las páginas y portales de internet
evidencian la falta de seguridad.
El 12 de enero de 2015 en actualidad.rt.com se publicó una noticia relaciona con un
“Ciberataque terrorista”, el acto delictivo fue dirigido contra las redes
sociales del mando central de los Estados Unidos, aunque el impacto para el
país no fue alto ni devastador por no ser revelaciones de información
clasificada, si la exposición de la información personal de miembros militares
generó pánico en la sociedad estadounidense, con esta acción terrorista
se pudo suponer que el Estado Islámico lo que quiere significar es las
vulnerabilidades de los sistemas de defensa, en teoría solo bastaron 40 minutos
para exponer nuevamente un riesgo al cual viene dándosele largas sin ninguna
acción aparente. ¿Porque decimos nuevamente?, porque si bien
recordamos los episodios del 11 de septiembre, el atentado claramente involucro
a los sistemas de información dentro de su planificación terrorista para
perpetrar los hechos que dejaron centenares de muertos.